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Rincon de Vaap

Vendetta: Capitulo 2

La busqueda del mas fuerte

En la capital de Iberia, hace muchos años, la gente era feliz, y llegaba a aquel lugar por montones, habia un reparto equitativo de tierras, y una cuarta parte iba a parar al rey de aquel lugar, ademas el rey respetaba a aquellos que tenia a su cargo, aquellos reyes se caracterizaban por trabajar al lado de la demas gente. Esos reyes eran elegidos por el pueblo al principio, sin embargo las reglas se fueron cambiando poco a poco, y aquellos reyes se volvieron vitalicios, y como en los tiempos antiguos, los hijos de esos reyes, fueron tomando su lugar. Sin embargo, las nuevas generaciones, tan solo buscaban la forma de abusar de aquellos que estaban a su cargo. Esos nuevos reyes fueron llamados, la neomonarquia. Esos reyes se hacian acompañar de guardianes, que eran los mas fuertes de un lugar, se les daban las mejores armas, y los mejores aposentos, a la par del cuarto del rey. Cuando habia algun levantamiento, los guardianes se encargaban de aplacar la ira del pueblo, y la gente vivia con miedo. Incluso los guardianes eran enviados a amenazar o a arrestar, cuando se rumoreaba que alguien hablaba mal de el rey.

En el reino de iberia, la cosa era la misma, el rey Alberto, tenia mala fama entre sus "subditos" ya que iba cada cierto tiempo al pueblo a buscar mujeres, y cualquiera que osara enfrentarlo era asesinado por su guardia, el temible verdugo Simon, un tipo bastante fuerte, que cargaba un martillo, se le conocia como Simon el "Martillo". Tambien se encargaba de eliminar a aquellos que miraran mal al rey.

Samuel pasaba por la capital, y decidio pasearse por el bar de aquel pueblo, en la busqueda de alguna recompensa que valiera la pena. A pesar de ser un bar, estaba bastante callado, a pesar de que estaba lleno de gente.

- Señor desea algo para tomar? - dijo el cantinero

- Deme lo mas fuerte que tenga - Dijo Samuel - No hay un tablon de recompensas por aca?

- Este, no, lo siento.

Samuel tomaba su bebida, cuando de repente, la tranquilidad de aquel lugar se vio afectada por un sujeto que entro corriendo.

- Ayudenme, los hombres de Simon me persiguen - dijo aquel sujeto

La gente preferio ignorarlo, sin embargo, en sus caras se veia la cara de pena que sentian por aquel hombre, y tan solo lo evitaban, para que supieran que aquel sujeto no tenia nada que ver con ellos.

- Alguien ayudeme!! Se los suplico, tengo una esposa y dos hijos pequeños, si me hacen algo, se llevaran a mi esposa, y mis hijos...

Terminando de decir aquella frase, cuando varios hombres entraron de improviso a aquel lugar, llevaban espadas y buscaron por aquel lugar, y se detuvieron cuando vieron a aquel hombre.

- Te andabamos buscando idiota, asi que andas por ahi diciendo que tu esposa jamas sera del rey? Cuando el rey pone el ojo en una mujer de este pueblo, tu sabes que tarde o temprano se ira con el rey, no se como hiciste para esconder por tanto tiempo a esa belleza. - Dijo aquel que iba enfrente de aquel grupo

Parecian haber unas 6 personas, pero al parecer habian otras afuera del bar.

- Si se tienen que llevar a ese hombre, haganlo ahora, por favor, no quiero que destrocen el bar. - dijo el cantinero

- Mira idiota, a mi no me des ordenes, yo puedo hacer lo que se me pegue la regalada gana - decia el lider del grupo mientras se acercaba al cantinero de manera amenazante.

Se acerco lo suficiente, y tomo la bebida de Samuel, y se la lanzo en la cara al cantinero. Samuel al ver ese gesto, se levanto de su silla.

- Tienes algun problema con eso forastero? - Amenazo el lider del grupo- Se nota que eres un forastero, ya que es prohibido en este reino tener armas, asi que mejor te largas por donde veniste eh, idiota.

Samuel sin mediar palabra, le dio un gran puñetazo en la cara a aquel sujeto. Y lo dejo noqueado.

- Asi, y solo por que tu lo dices? - Samuel tenia una temible cara, que se asemejaba a la de un demonio. Cuando los otros secuaces vieron lo que paso, rapidamente sacaron sus espadas.

Samuel paso entre ellos, sin decir nada, y salio de aquel bar, los sujetos se apartaron sin decir nada, parecia que estaban paralizados por el miedo. 

Cuando Samuel salio, vio  que aquellos sujetos lo rodeaban, ademas de los 5 de adentro que llevaban al que parecia ser su lider a cuestas, habia tal vez unas 10 personas mas, que al ver que sus compañeros de adentro sacaron sus espadas, decidieron hacer lo mismo. 

- Ustedes son fuertes? - Pregunto Samuel

No hubo ninguna respuesta. Aquellos hombres decidieron atacar a la vez, sin embargo, Samuel los despacho uno por uno. 

- Debiles, no puede ser... - exclamo Samuel cuando termino de derrotar a esos sujetos.

Las personas que estaban adentro del bar decidieron salir a ver que era lo que pasaba, y se encontraron con que aquel forastero estaba guardando la espada despues de haber derrotado a aquellos sujetos.

- Los derroto el solo... - dijo uno de los que estaban en el bar

- Si, parece que es lo suficientemente fuerte como para derrotar a Samuel. - Exclamo otro

- Oye, nos puedes hacer un favor? - Pregunto el cantinero.

- Depende... - dijo Samuel

- Podrias ayudarnos a derrocar al rey Alberto? 

- No gracias, tengo mejores cosas que hacer - dijo Samuel en tono despectivo.

- Pero tu eres el unico que puede derrotar a Simon el "Martillo" - dijo el cantinero - es el sujeto mas fuerte que existe por estos lados, nadie que se le enfrente ha logrado sobrevivir a su martillo.

Samuel, los vio con algo mas de interes.

- De verdad es tan fuerte ese tal Simon? - Pregunto Samuel

- Te lo aseguramos - exclamaron todos al unisono

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